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Soy un tipo común, no consumo nada dietético (prefiero los hot dogs con mayonesa y poca mostaza)ni drogas recreativas. No soy muy moderno que digamos (no he besado a ningun machín que yo recuerde y prefiero escribir en castellano y con acentos). Una vez me mordió un perro en Cipolite y con mis amigos tuvimos que ir a buscar al doctor, quien estaba fuera del c. De todos modos cuando por fín pudo atenderme, el médico se limitó a decir que no me preocupara, que no sabia de ninguna persona con rabia en esos rumbos ni por esos días... Desde entonces, le tengo miedo al agua (eso si, me baño cada 8 días, como debe ser)y a veces, cuando la luna es llena me da por aullar. Creo en las personas por encima de las religiones y las instituci, Amo el canto del Cenzontle, pájaro de cuatrocientas voces... o lo que es lo mismo: Long live Rock & roll!!!
Podemos decir que mi época es la generación equis quiza, pero me vale madre si fuera la ye o la zeta. Eso si, soy sobreviviente de las crisis priistas y me consta que son unos ratotas. He trabajado de muchas cosas, como suele pasarle a la prole de mi país, aún así jamás he creido en la migración al gabacho. Cuando tenía quince años decidí estudiar música, a los veinte pensé en convertirme en escritor y mandé muchos cuentos a todos los concursos de los que me enteré, solo gané una vez. Me puse a escribir poesía como una extensión de mi tarea como compositor de rolas y hoy día pretendo coordinar la publicación de un poemario colectivo. Actualmente manejo mi propio negocio (no gracias a la escuela, ni al gobierno, ni a mi papá, ni a mis compadres, ni a mi espectacular presencia física), no me siento orgullosos ni avergonzado de ello, solo puedo decir que creo en el trabajo y respeto a la gente por eso en primera instancia. No me impresionan los gûeyes con doctorados ni las viejas hermosas (money for nothing and the chicks be free). Todos somos uno, así que deberiamos tratarnos bien unos a otras no lo crees? Soy zurdo y me cuesta trabajo manejar el auto, ya choque más veces de las que he ido a la iglesia. Incluso una vez me metí a la sala de una casa, coño! que trancazo!! Una noche fuí raptado por unos policias estatales, quienes me golpearon y me robaron. Tuvieron también la gentileza de tirarme en un barrio desconocido donde fuí interceptado por unos rateretes que intentaron robarme lo que dejaron los polis... vaya suerte no?? Me entiendo mejor con mujeres, la vida me ha rodeado siempre de ellas. Vivo con cuatro (esposa, dos hijas y hermana) y casi siempre me ha tocado trabajar con viejas. Tengo pocos amigos, no soy muy popular y desde luego no me preocupa. Me gusta la comida yucateca, la cerveza y el whisky. Una vez, mientras esperaba mi turno para grabar una rola en el estudio de mi cuate lalo, me quedé dormido y soñé con la paz mundial. Fué un espectáculo impresionante ver a cientos de líderes reunidos y celebrando la terminación de todas las guerras... Lástima que el buen lalo tuvo a bien despertarme en el punto apoteótico de mi sueño. Me han operado tres veces y me han atropellado dos. La última vez fué cuando por fín me había recuperado de la anterior y me dí el valor de subirme de nuevo a la bicicleta para vagar por las carreteras... Ya sabes: un camión de redilas se me cerró y me mandó contra una rocotota. De no traer el casco creo que no la hubiera contado. Desde entonces, perdí el valor y solo ando en bicicleta cuando más unos dos kilómetros a la redonda de mi casa. A veces sueño canciones y un par de ocasiones he despertado como energúmeno buscando la guitarra, tratando de escribir la pieza antes de que se esfume de mi mente al despertar por completo. Toco un poco de guitarra, bajo eléctrico, piano y me encanta la armónica desde que escuché a mi abuelo Bernardino tocándola. Él mismo, cuando yo era un chamaquito, me hizo un trompo de madera poca madre, era muy resistente y ligero y no hubo quien lograra romperlo en las justas que se organizaban en la primaria del pueblito donde viviamos. La política de mi país me parece estúpida y orientada a satisfacer a sus protagonistas, no veo en ninguna institución un verdadero compromiso social, por lo que no milito en ningun partido. Hablando de partidos, odio el futbol, cuando niño intenté jugarlo en los clásicos torneos llaneros y lo único que conseguí fué una serie de tundas en las que mi equipo perdía por marcadores inexplicablemente reales (16-0). No tengo talento para los deportes grupales es la verdad. Nací en la Cd. de México y me conozco muy bien el centro. Me gusta mucho caminarlo y entrar a los museos. Me hubiera gustado ser pintor... a veces todavia me atrevo a trazar algunos bosquejos en un lienzo, pero honestamente tampoco en eso soy bueno. Tengo una facilidad importante para aprender cosas nuevas y lo exploto en mi beneficio todos los días. No pido ser recordado por acto o idea alguna, la gente de mi condición va al día y nuestras preocupaciones se limitan a obtener un techo, un poco de comida, una mala cerveza y televisión en español.
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